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jueves, 1 de octubre de 2026

LOS GRANDES POETAS DEL TANGO (XIX): BENJAMÍN TAGLE LARA

De vida breve, pero fecunda; Benjamín Alfonso Tagle Lara nació en Buenos Aires el 23 de junio de 1892.                                                                                Su primera obra documentada data de 1922 y es la zamba Co. Co. Ro. Co., con música por Enrique Delfino y que mereció ser grabada por Carlos Gardel, quien ese año registró una toma (Nacional 18060a/990) y al año siguiente dos más (matrices 1207 y 1207-1, con idéntico número de catálogo).                                A éste le siguió el tango "Crítica 5a.", melodía por su hermano Alfonso y que ya hemos compartido en su biografía; al igual que la chacayalera "Cuándo".            Benjamín Tagle Lara escribió los versos de la mítica zamba "Por el camino", que fue durante muchos años el fetiche de todos los gardelianos, puesto que las dos tomas grabadas por Carlos permanecieron ocultas durante varios decenios. Esta obra lleva por subtítulo "Zamba del boyero" y su melodía fue compuesta por el pianista Carlos Vicente Geroni Flores. La historia narra que fue estrenada por el dúo Feria-Ítalo (Néstor Feria - Ítalo Goyeche) en 1924, mas fue grabada por ellos el año anterior, el 14 de febrero de 1923 con las guitarras de José María Aguilar y Enrique Maciel (Víctor 73926b/BA 183-1).                                              Carlos Gardel la grabará con José María Aguilar, José Ricardo y Guillermo Barbieri el 2 de agosto de 1928 (matrices 2967 y 2967-1); el dúo Magaldi-Noda (Agustín Magaldi - Pedro Noda) con las guitarras de Diego Centeno, Juan Espumer y Pablo Collia el 5 de mayo de 1933 (Víctor 37404b/BAVE 74119-1) e Ignacio Corsini, con el acompañamiento de Armando Pagés, Rosendo Pesoa y Enrique Maciel el 7 de noviembre de 1934 (Nacional 18673a/7883).

      

                                                             



           

En 1923, además, compuso en letra y música el tango "La tirana", grabado por la orquesta de Juan Carlos Cobián el 9 de febrero (Víctor 73794a/BA 212-2, correspondiente a la segunda toma).                                                                    Al año siguiente, el tango "El turbión", registrado por la orquesta de Augusto Pedro Berto en fecha de 1924 no precisada por la grabadora (Víctor 79507a/BA 429-1); y el gato "Se baila en la ranchería", música por Carlos Vicente Geroni Flores, llevado al disco por Ignacio Corsini (Nacional 18443a/2170 y 2170-1).      En 1925 su producción fue amplia: a la chacayalera "Cuándo"; le siguieron cinco obras grabadas por Ignacio Corsini: la canción "La tropilla" (Nacional 18443b/3057); el vals "Hojas secas" (Nacional 18447b/3083); la tonada "Pillerías" (Nacional 18452a/3415), la canción "Cuando lloran los zorzales" (Nacional 18452b/3416) y el tango "Siempre amigos" (Nacional 18469b/3827); todos con música también por Flores; y la chacayalera "Mal de amor", con melodía por su hermano Alfonso y grabada por el dúo Magaldi-Noda con las guitarras de José María Aguilar y Enrique Maciel el 29 de diciembre (Víctor 79624b/BA 736-2, correspondiente a la segunda toma).                                      Al año siguiente, el dúo le graba el triunfo "Aura y se fue" (matriz BAVE 933-1) y en solo por Magaldi el tango "Trapo viejo" (matriz BAVE 934-2) ambas publicadas en el mismo disco (Víctor 79722b y a, respectivamente), con sendas músicas propias; y también con melodía por él ideada, uno de sus tangos más célebres: "Puente Alsina", estrenado por Rosita Quiroga, quien lo grabó el 21 de diciembre (Víctor 79790a/BAVE 1070-2, correspondiente a la segunda toma).    Párrafo aparte merece su tango "Una tarde", música por Agesilao Ferrazzano y Julio Pollero, inmortalizado por Carlos Gardel y del cual existe también una magnífica grabación por Libertad Lamarque, registrada el 3 de agosto de 1927 (Víctor 79902b/BAVE 1375-4, correspondiente a la cuarta toma).                        En 1928 escribió los versos de la canción "Huella, huella"; música por Carlos Vicente Geroni Flores, grabada por Ignacio Corsini a dúo con su hijo (llamado Ignacio, como su padre) el 10 de febrero, con las guitarras de Armando Pagés, Rosendo Pesoa y Enrique Maciel (Nacional 18534b/2029); del vals "Marcheta", música por Víctor Schertzinger y registrado por Agustín Magaldi con las guitarras de Diego Centeno y Ángel Domingo Riverol el 28 de marzo (Víctor 79826a/BAVE 1154-4, correspondiente a la cuarta toma); del tango "Pata de Palo", melodía propia, grabados por la orquesta de Francisco Canaro y Charlo en el estribillo el día 12 de septiembre (Nacional 4486a/3157) y por Ignacio Corsini con Pagés, Pesoa y Maciel el 11 de diciembre (Nacional 18575b/3616); y del tango "Villa Crespo", melodía propia y grabado también por Canaro con la voz de Charlo en calidad de estribillista el 7 de agosto (Nacional 4452a/2984); además de la letra del tango "Pancho, comprate un rancho", que hemos compartido en el estudio biográfico de su hermano Alfonso (autor de la música).                                                                                                              Al año siguiente compuso otra de sus más célebres obras: el tango "Zaraza", melodía propia; grabado por Charlo en tres tomas: como estribillista de Canaro el 23 de febrero (Nacional 4513b/3744) y como solista también con Canaro el 28 del mismo mes (Nacional 16219a/3780) y nuevamente cantando el estribillo, esta vez con el marco de la orquesta de Francisco Lomuto, el 19 de abril (Nacional 7804a/3976).                                                                                        Este tango fue también registrado nada menos que por José Razzano, en su regreso al canto tras cuatro años, el 25 de abril (Nacional 18267b/4013).            


                                                                    




Compuso algunas obras más de menor repercusión.                                Benjamín Tagle Lara falleció en Buenos Aires el 9 de noviembre de 1932. 


Una tarde; tango (B. Tagle Lara - A. Ferrazzano - J. Pollero)

Carlos Gardel

Guitarras:                                                                                                              José Ricardo                                                                                                          Guillermo Barbieri

Grabado el 29 de julio de 1927                                                                        Nacional 18219b/1110


                       


viernes, 18 de septiembre de 2026

LOS GRANDES POETAS DEL TANGO (XVIII): ALFONSO TAGLE LARA

Poeta de interesante inspiración, Alfonso Tagle Lara no ha sido muy prolífico; mas algunas de sus obras, específicamente aquellas en las cuales se valió del sarcasmo para ridiculizar a sus protagonistas (como "Pancho, comprate un rancho" y fundamentalmente "Fierro chifle") han tenido su éxito y fueron llevadas al disco por varios de los más importantes intérpretes de nuestra música.                                                                                                            Nació en la ciudad de Buenos Aires el 1 de junio de 1899.                                    Su nombre completo era Alfonso María Rafael. Curiosamente; su hermano mayor, también poeta y autor de varas célebres obras, se llamaba igualmente Alfonso, aunque tenía por primer nombre Benjamín.                                        Su letra primigenia fue el tango "Crítica 5a", grabado por Roberto Díaz acompañado por un trío de guitarras dirigido por Manuel Parada el 23 de marzo de 1923 (Víctor 73972a/BA 256-4).                                                                      A éste le siguió la chacayalera "Cuándo", compuesta en colaboración con su hermano Benjamín y llevada al disco por el dúo Agustín Magaldi-Pedro Noda con las guitarras de José María Aguilar y Enrique Maciel el 5 de mayo de 1925 (Víctor 79547b/BA 586-2) y un par de años después, por Ignacio Corsini con las guitarras de José María Aguilar y Rosendo Pesoa (Nacional 18478b/4251).          Era ya un poeta reconocido cuando se vinculó al bandoneonista Pascual Mazzeo y juntos crearon el tango "Che, Mariano"; la letra escrita por Tagle Lara narra la triste historia de un hombre arrepentido por no haber seguido de pibe los consejos de sus padres y esa actitud lo llevó a relacionarse con malas compañías y con una mujer que lo terminó de derrumbar moralmente hasta que finalmente cayó en el delito. Este sentido tango fue grabado por Carlos Gardel con las guitarras de José Ricardo y Guillermo Barbieri el 30 de marzo de 1927 (Nacional 18207b/546).                                                                              Al año siguiente compuso los dos tangos mencionados al principio: "Pancho, comprate un rancho", con su hermano Benjamín; una graciosa letra grabada por Azucena Maizani con el acompañamiento de Enrique Delfino en piano y Manuel Parada en guitarra el 7 de julio (Nacional 11058a/2868) y sin duda, su obra más célebre :"Fierro chifle", música por el pianista César De Pardo.                            Este tango es una sátira acerca de un hombre perseguido por la mala suerte por haber nacido un martes 13. La ridiculización del protagonista llega al extremo que quien narra le aconseja llevar a cabo todo tipo de supersticiones para superar su "guiñe"; y, en caso de fracasar, tomar cianuro.                                                                                                                                                              <Fierro chifle es una expresión que se usa para ahuyentar la desgracia> 

(José Gobello y Marcelo Oliveri "Lunfardo, curso básico y diccionario" - Ediciones Libertador - 2005)

Y "guiñe" significa "mala estrella" o "mala suerte"

(ob cit.)

El tango fue presentado en el quinto concurso del "Disco Nacional" organizado por Max Glücksmann en el año señalado y obtuvo el sexto premio.                      Los primeros en grabarlo fueron Francisco Canaro y su cantante estrella Charlo (que fueron quienes animaron dicho certamen).                                                Lo inscribieron en la cera del disco el 23 de agosto con el cantante en calidad de estribillista (Nacional 4470b/3059). Un mes después, el 24 de septiembre, lo grabó Ignacio Corsini con las guitarras de Armando Pagés, Rosendo Pesoa y Enrique Maciel (Nacional 18563a/3239); y finalmente, Carlos Gardel acompañado por José María Aguilar, José Ricardo y Guillermo Barbieri el 10 de octubre.                                                                                                                Por entonces, Carlos se encontraba actuando en París y fue esta su primera sesión de grabaciones para la empresa Odeon en dicha ciudad.                            Dos tomas registró: la primera fue remitida a Buenos Aires para ser publicada por Max Glücksmann (Nacional 18254a/Ki 1854-1) y la segunda, editada en la capital francesa (Odeon 188013b/Ki 1854-2); y en las cuales puede escucharse la voz de Aguilar secundando a Gardel en las partes más destacadas del estribillo.                                                                                                            El poeta escribió algunas letras más, pero sin repercusión alguna.                      Alfonso Tagle Lara falleció en la ciudad de Buenos Aires el 14 de marzo de 1967.


Fierro chifle; tango (A. Tagle Lara - C. de Pardo)

Carlos Gardel

Guitarras:                                                                                                              José María Aguilar                                                                                                José Ricardo                                                                                                          Guillermo Barbieri

Grabado el 10 de octubre de 1928                                                                        Nacional 18254a/Ki 1854-1                                                                            (correspondiente a la primera toma)








lunes, 7 de septiembre de 2026

LA HISTORIA DE LA ORQUESTA TÍPICA - PRIMERA PARTE: ANTECEDENTES

Uno de los primeros grandes intérpretes y compositores del primigenio tango (el de principios de siglo) fue Alfredo Eusebio Gobbi.                                            Nacido en Paysandú, República Oriental del Uruguay, el 5 de febrero de 1877 formó con su esposa Flora Hortensia Rodríguez, un dúo precursor que grabó tangos y diálogos cómicos en cilindros primero y en discos después.                En 1907 ambos viajaron a París, junto con Ángel Villoldo contratados por la Casa Gath & Chavez para grabar allí sus repertorios. Fue uno de los primeros cantores y pionero también en formar una orquesta, que fue variando sus integrantes y con la cual se acompañaban él y su esposa.                                  Un detalle muy importante para destacar es que todos los intérpretes de aquella época, al igual que los de la generación siguiente, como Francisco Canaro y Carlos Gardel, estaban imbuidos de un gran sentimiento patriótico. Es por eso que, en la vastísima discografía del matrimonio Gobbi y pese a ser él uruguayo y ella chilena, se pueden encontrar más de una grabación del Himno Nacional Argentino.                                                                                        Ángel Gregorio Villoldo Arroyo nació en Buenos Aires en fecha no precisada y que fue objeto de diversas teorías:                                                                Marcelo Castelo y Tito Rivadeneira publican un certificado de bautismo a nombre de Ángel Gregorio Ghigiolla Roggio y afirmando que se trata de Villoldo a partir de una rectificación en dicho documento llevada a cabo por el Sr. Provisor y Vicario General Canónigo Dr. Juan J. Perazo, en la cual indica que los apellidos deben ser modificados por "Villoldo" y "Arroyo"; y sobre esa base, aseguran que nació el 16 de febrero de 18761.                                                    No obstante ello, José Gobello sostiene otra hipótesis sustentada en el hallazgo de su partida de defunción encontrada por León Benarós:

<En cuanto a su muerte, fue León Benarós quien publicó, por primera vez, el acta de defunción: Villoldo murió de cáncer de próstata, en Alsina 1281, el 14 de octubre de 1919. El acta dice que tenía cincuenta años, es decir que habría nacido en 1869 ...>

 (José Gobello “Crónica General del Tango” – Editorial Fraterna, Buenos Aires – 1980 - página 61n)

 Francisco Canaro, en su libro "Mis memorias - Mis bodas de oro con el tango", lo definió con estas palabras:

<Este numen de nuestra música popular era de por sí solo una atracción. En el café llamado “Café-concert” en la esquina de Suárez y Necochea, en la Boca, Villoldo tocaba la armónica acompañándose él mismo, simultáneamente con la guitarra, en la siguiente forma: la armónica la colocaba en un aparatito de madera ideado por él que tenía forma de una cruz y era una tablita de unos 60 ó 70 cm de largo y otra de 20 a 25 cm atravesada arriba, donde colocaba la armónica convenientemente asegurada con un hilo; este aparatito auxiliar estaba forrado de terciopelo negro y llevaba colgadas a manera de adornos algunas medallas y cintas azules y blancas. Dicho aparato se lo colocaba sobre el vientre sujetándolo con un cinturón, luego pulsaba la guitarra en su forma habitual y ejecutaba los dos instrumentos al mismo tiempo con extraordinaria habilidad. Fue un precursor de nuestra música típicamente porteña y a él, el tango, nosotros los compositores que vinimos después y hasta la misma Patria, le debemos mucho.>

Uno de sus tangos más perdurables: “El choclo”, fue estrenado por el sexteto de José Luis Roncallo en el Hotel “Americano”, Cangallo 958 al 66, el 3 de noviembre de 1903.                                                                                                                  Villoldo fue autor de tangos fundamentales, además del citado: “La morocha”; “El porteñito”; “Cuidado con los 50”; “Matufias o el arte de vivir” y tantísimos otros grabados por toda la geografía del planeta y en todos los tiempos.                    




Todas las Bandas incorporaron tangos a sus repertorios y los grabaron en discos, en la misma proporción en que crecía el número de compositores.                                  Contemporáneo de los primeros tangos son los del violinista Ernesto Ponzio, apodado “El pibe Ernesto”. Nació en Buenos Aires el 10 de julio de 1885 y falleció en Lanús el 21 de octubre de 1934. Autor de tangos importantes, como “Ataniche” y “Quiero papita”, su carrera se vio truncada por desgracias personales que lo llevaron a pasar varios años en la cárcel, a la que ingresó por vez primera en 1908; luego de salir y estando en la ciudad de Rosario, reingresó a la prisión convicto por un homicidio y recién quedaría en libertad definitivamente en 1928. A pedido de él mismo, su drama personal fue inmortalizado por el poeta Jorge Curi en el tango “Culpas ajenas”, musicalizado por el propio Ponzio y que se hiciera conocido en las voces de Carlos Gardel y de Rosita Quiroga. Una de sus primeras obras, el tango "Don Juan", que data de 1908 y fuera estrenada en la casa de baile “lo de Mamita”, propiedad de Concepción Amaya, ubicada en Lavalle 2177; fue un extraordinario suceso en “lo de Hansen” y perdura aún en nuestros días. La letra original le pertenece a Ricardo Podestá y ya en el comienzo de la segunda década del s XX, Alfredo Gobbi le agregó una nueva letra que llamó “Mozos guapos” y que él mismo grabó con su conjunto en 1911.                                                                                                                           A la sazón se encontraba en boga un tango que, con el correr de los años, se convertiría en uno de los más trascendentales de toda la historia de nuestra música. Había sido compuesto por el pianista Enrique Saborido y dedicado por éste a la morocha tonadillera uruguaya Lola Candales. Ella misma lo estrenó en el bar “lo de Ronchetti”, ubicado en Reconquista y Lavalle, el 25 de diciembre de 1905.              El propio Saborido, en un reportaje concedido al diario “Crítica” veinte años después, el 1 de noviembre de 1925, lo relató con estas palabras:

 <Cayó Lola Candales, una morocha en extremo competente. Ella no se hizo rogar. Cantó, recuerdo, una versada de la otra orilla. Hubo bis. La canción de Lola dio pie para que yo compusiera “La morocha”. Como le faltaba la letra, el editor (Rivarola) me dijo que lo viera a Villoldo para que el autor de “El choclo” me la escribiera. Villoldo, que para las versadas era como napolitano para los macarrones, escribió la letra en un abrir y cerrar de ojos.>

Cabe agregar que el historiador Enrique Horacio Puccia pudo determinar que la primera grabación de este fundamental tango la llevó a cabo Flora Rodríguez, quien la registró en disco en varias oportunidades y para distintos sellos fonográficos.


La morocha; tango (Á.Villoldo - E. Saborido)

Flora Rodríguez de Gobbi

Grabado el 1 de agosto de 1910

Homokord 7766





sábado, 22 de agosto de 2026

LOS GRANDES POETAS DEL TANGO (XVII): LUIS BAYÓN HERRERA

Poeta, guionista, traductor, dramaturgo y director cinematográfico, Luis Bayón Herrera no ha producido abundancia de letras para nuestra música, mas una de ellas ha sido de las más célebres e interpretadas de toda la historia del tango: "Un tropezón", con música por Raúl de los Hoyos.                                            Nacido en Bilbao, España el 23 de septiembre de 1889, arribó a Buenos Aires en los albores del s. XX.  Muy joven comenzó a redactar y sus primeros escritos, publicados en revistas de la época, lo hicieron conocer; al punto que una de sus primeras obras: "Cómo se olvida", mereció ser representada nada menos que por el notable Pablo Podestá.                                                                        La siguiente: "Santos Vega", cimentó su fama y así conoció a Manuel Romero, con quien entablará una sólida y perenne amistad.                                            Varias producciones suyas fueron puestas en escena por otro relevante actor del teatro nacional: Elías Alippi; entre ellas, la última mencionada, representada en el "San Martín", contemporáneamente con la actuación del dúo Gardel-Razzano. Allí los conoció y trabó con ellos, especialmente con Carlos, una camaradería que más adelante les permitió trabajar juntos en el cine.          De la mano de Romero, Bayón Herrera llegará al tango y en 1921 escribió con él la letra de "El taita del arrabal", al que le puso música el celebrado compositor José Padilla Sánchez.                                                                                            Para nuestra música constituirá, tiempo después, binomio autoral con Raúl de los Hoyos y juntos habrán de componer "Purrete de mi amor" (grabado por la Orquesta Francisco Canaro con la voz de Agustín Irusta el 27 de julio de 1927 (Nacional 4337a/1093); dos días antes por Roberto Firpo (Nacional 8675a/1057) y el 30 de julio por la Orquesta Osvaldo Fresedo (Nacional 5161a/1117), aunque estos últimos de forma instrumental; y "Dejá que la gente diga" (registrado en tres tomas por Canaro con la voz de Charlo: dos como estribillista el 7 de marzo (Nacional 4409a/2157 y 2157-1; y en carácter de solista el 30 de abril (matriz 2542 no publicada); además del inmortal "Un tropezón".                                                                                                          Al año siguiente creó los versos de "Labios de Coty", música en tiempo de vals por Charlo, quien lo registró con el marco de la Orquesta Canaro en dos tomas el mismo día: el 19 de diciembre, como estribillista (Nacional 4500a/3666) y en carácter de solista (Nacional 16217b/3667).                                                      Su obra teatral fue profusa, contándosele más de doscientas obras.              Durante muchos años, dirigió con Romero la compañía estable de revistas del teatro "Sarmiento". Con ella, se trasladó a París. Allí se encontraba cuando Carlos Gardel logró filmar su primer largometraje: "Las luces de Buenos Aires", en mayo de 1931; filme que contó con las actuaciones estelares de Sofía Bozán, Gloria Guzmán y Pedro Quartucci; la orquesta de Julio De Caro y los guitarristas de Carlos: Guillermo Barbieri y Ángel Domingo Riverol.                                        En los créditos de la película se lee: <Los estudios Paramount presentan "Las luces de Buenos Aires" según la obra original de Manuel Romero y Luis Bayón Herrera>.                                                                                                            Al año siguiente escribió la letra del tango "Volvé", música por Edgardo Donato (grabada por la orquesta dirigida por el compositor cantando Mercedes Carné (Brunswick 1079a/2262) y por Fresedo con la voz de Luis Díaz (Brunswick 1455a/2566); ambas en el mismo 1932.                                                                A partir de 1935 se dedicó exclusivamente a la cinematografía. En ese año, escribió los argumentos de "Noches de Buenos Aires", con las actuaciones de Tita Merello, Fernando Ochoa, Irma Córdoba y Enrique Serrano; y "El caballo del pueblo", con Juan Carlos Thorry, Pedro Quarrtucci, Enrique Serrano, Olinda Bozán e Irma Córdoba; ambas dirigidas por Manuel Romero.                                En 1938 comenzó como cineasta y su primera película fue "Jettatore", con Tito Lusiardo, Pedro Quartucci, Benita Puértolas, Enrique Serrano y Severo Fernández.                                                                                                            Dirigió en total 37 películas, siendo las más destacadas: "Cándida" (1939) con Niní Marshall y Juan Carlos Thorry; "El astro del tango" (1940) con Hugo del Carril y Amanda Ledesma; "El más infeliz del pueblo" (1941) con Luis Sandrini, Nélida Bilbao, Osvaldo Miranda, Armando Bó, Silvia Legrand y María Eva Duarte; "Joven, viuda y estanciera" (1941) con Lolita Torres y Jorge Barreiro; "La novela de un joven pobre" (1942) con Hugo del Carril, Amanda Ledesma y Santiago Gómez Cou; "La danza de la fortuna" (1944) con Luis Sandrini, Olinda Bozán y Lolita Torres; "Fúlmine" (1949) con Pepe Arias y Pierina Dealessi; "A La Habana me voy" (1950) con Blanquita Amaro y Tito Lusiardo; "Con la música en el alma" (1951), esta última producida por Francisco Canaro y con la actuación del maestro y de Tito Lusiardo.                                                                          Su inmortal "Un tropezón" fue estrenado por Sofía Bozán durante las representaciones de la obra "Estampas iluminadas del teatro Sarmiento", en la sala homónima e inmediatamente grabado por Carlos Gardel.                            Luis Bayón Herrera falleció en Buenos Aires el 30 de marzo de 1956.


Un tropezón; tango (L. Bayón Herrera - R. de los Hoyos)

Carlos Gardel

Guitarras:                                                                                                          José Ricardo                                                                                                      Guillermo Barbieri

Grabado el 22 de julio de 1927                                                                            Nacional 18214a/1003-1                                                                                      (correspondiente a la segunda toma)

                



jueves, 6 de agosto de 2026

EL GRAN CANTANTE UNIVERSAL CARLOS GARDEL (TERCERA PARTE)

El año 1924 finalizó con dos shimmys, sendas letras escritas por Juan Andrés Caruso: "Oh' París" (música por José Böhr) y "La Sulamita" (melodía por Francisco Canaro) y con el fox-trot "Pero hay una melena" (letra y música por Böhr).                                                                                                              Los autores locales continuaron componiendo y ya en 1925 Gardel registró los shimmy "Circe", letra por Juan Andrés Caruso y melodía por María Isolina Godard (hija de don Mauricio Godard, el gerente general de los discos "Nacional", la empresa de Max Glucksmann) y "Reyes del aire", letra por Amadeo Canale (que, además de poeta era aviador) y música nuevamente por Böhr.                                                                                                                    El año anterior había llegado a Buenos Aires el "Honolulu Blues", original de Nathaniel Goldstein y letra por Maurice Grunsky, compuesto en 1922. En ese año lo grabó de forma instrumental Francisco Canaro con su jazz-band y en 1925 lo registró Gardel con otra letra en español por Caruso.                              En la siguiente sesión; Carlos grabó la célebre russkaya ballada (balada rusa) "Sonja" (su nombre original en alemán), también conocida como "Соня" (su traducción al ruso, por cuanto fue divulgada simultáneamente en este idioma); compuesta en 1922 por el músico húngaro Pollák Ármin Jenó (que en algunos labels figura como Pártos Jenó y en otros como Eugen  Pártos).                          La letra original en alemán fue escrita por el poeta, prosista y guionista austríaco Bedrich Löwy (que firmaba como Fritz Löehner-Beda) y la letra en español que canta Gardel fue redactada por el autor argentino Carlos Cappenberg.                                                                                                Inmediatamente, Carlos registró un muy en boga fox-trot que ya integraba su repertorio desde hacía un tiempo. Esta obra fue compuesta dos años antes en letra y música por el cantor, compositor y productor estadounidense Conrad K. Dober y que firmaba indistintamente como Con Conrad o Art Conrad. Con este último seudónimo fue que firmó este tema y que en la noche del 24 de agosto, Carlos interpretó para agasajar a Eduardo de Windsor, príncipe de Gales, quien se encontraba de visita en Argentina.                                                                  La letra en español que cantó Gardel fue escrita por Adolfo Rafael Avilés.        En la subsecuente tanda de grabaciones, registró un shimmy de origen local: "Hola, señorita", letra por los autores teatrales Raúl Doblas y Alberto Weisbach y música por el pianista y compositor Antonio De Bassi y que difundiera Carlos Marambio Catán.                                                                                                  No llevará Gardel al disco ningún ritmo extranjero sino hasta las sesiones de grabación que hará en Odeon de Barcelona en fecha no determinada, pero que debe ser ubicada entre el 5 de noviembre y el 8 de diciembre (las publicadas por quienes arriesgan datos sin chequear debidamente la información (es decir, 26 y 27 de diciembre de 1925 y 8 y 9 de enero de 1926 son absoluta y definitivamente erróneas). En esa tanda, Gardel grabó solamente el shimmy "Amor" (subtitulado "Gran Buda"), música por Juan de Dios Filiberto y letra por Juan Andrés Bruno, una obra por completo intrascendente.                               A su regreso a Buenos Aires, Carlos trajo en su equipaje una de las más célebres canciones de toda la historia de la música popular en el mundo y compuesta por un músico español de larga fama.                                              En un país (España) que ha dado notables compositores, José Padilla Sánchez se destaca plenamente.                                                                                      Autor de tres celebérrimas canciones que han recorrido triunfalmente el mundo entero: "El relicario" (1914); "La violetera" (1918) y "Valencia" (1924).    Padilla es muy conocido en el ambiente porteño. Llegó por vez primera a Buenos Aires en 1914 como director de orquesta de la Compañía de Zarzuela Cómico-lírica de Úrsula López y de allí pasó a la Compañía de Zarzuela de Rogelio Juárez, hasta mediados de 1915.                                                            Regresó en 1919 y permaneció por espacio de dos años. Su primera composición para el teatro argentino fue un intermedio musical para el sainete de Roberto Lino Cayol: "Las luces del centro", estrenado en el teatro "Nacional" el 5 de mayo de 1920 por la Compañía Arata-Simari-Franco (Luis Arata, Leopoldo Simari, José Franco). Trabajó para varias compañías más y antes de partir nuevamente hacia Europa, dejó su contribución al tango: "El taita del arrabal"; letra por Manuel Romero y Luis Bayón Herrera y que con tanta repercusión grabara Carlos Gardel.                                                                "Valencia" fue sensación en su estreno en París en 1925, al punto que tuvo su propia versión francesa, con una letra en el idioma galo escrita por Lucienne Boyer y Jacques Charles.



                                                         


Fue uno de los éxitos más extraordinarios de la música de habla hispana; se cuentan innumerables versiones de ella, incluso en idioma inglés. La letra original fue redactada por el dramaturgo y poeta español José Andrés de Prada Delgado. Según parece, escribió dos: la primera, estrenada en el teatro "Tívoli" en Barcelona en 1924 durante las representaciones de la zarzuela "La bien amada";  y la segunda, al año siguiente, por la cupletista Mercedes Serós durante sus recitales en el teatro "Olympia" en París.                                Técnicamente, "Valencia" es un pasodoble; pero Padilla lo bautizó con gran acierto como "Canción de España" y así lo reflejan las partituras tanto españolas cuanto francesas.                                                                                              Carlos Gardel, lanzado ya a su gran carrera de cantante de temas mundialmente célebres, decidió incorporarla a su repertorio, contando para ello con una letra escrita para la ocasión por Roberto Lino Cayol (estos versos fueron también grabados para Víctor en el mismo 1926).                                                              Dos tomas registró Carlos; la primera fue publicada por la Odeon brasileña y la segunda por Max Glücskmann en Buenos Aires.  


Valencia; canción de España (J. Padilla Sánchez - R. L. Cayol)

Carlos Gardel

Guitarras:                                                                                                              José Ricardo                                                                                                      Guillermo Barbieri

Grabado en 1926                                                                                                  Nacional 18167a/3927-1 (correrspondiente a la segunda toma)                                       





                                                

                                                                                       

martes, 21 de julio de 2026

LOS GRANDES POETAS DEL TANGO (XVI): JOSÉ DE GRANDIS

Violinista y poeta de gran ductilidad, José Pedro De Grandis nació en la ciudad de Buenos Aires el 27 de febrero de 1888.                                                          Su vida fue breve, pero dejó huella; especialmente por algunas sentidas letras.  De muy joven comenzó a estudiar música a instancias de su padre, inclinándose por la ejecución del violín y en 1921 ingresó al sexteto que dirigía Carlos Marcucci y al año siguiente pasó al de Luis Petrucelli.                                      No ha sido su carrera de ejecutante del instrumento por lo que más se lo recuerda.                                                                                                          No obstante ello; Luis Adolfo Sierra, en su libro "Historia de la Orquesta Típica", escribió:

<La imposibilidad de ofrecer una referencia completa de todos los ejecutantes destacados del tango que al filo de 1920 ocupaban los puestos de preferencia en las más representativas y populares orquestas típicas, no resulta tampoco excusa aceptable, como para no intentar siquiera el el recuerdo de muchos nombres importantes con los que el tango tiene contraída una eterna deuda de gratitud>.                                     

Detalló entonces, a los instrumentistas que consideró importantes: pianistas, bandoneonistas y violinistas; y entre estos últimos incluyó a De Grandis.            También Julio De Caro en sus memorias, llamadas "El tango en mis recuerdos - su evolución en la historia", señaló:

<Mencionaré, a renglón seguido, a muchos de los grandes instrumentistas que se destacaran, como justo homenaje, y que, más tarde, muchos de ellos, al independizarse, adquirirían gran renombre y merecida fama>.                                                                                                                                                     Y entre los ejecutantes de violín también lo menciona; de manera que, y pese a que no desarrolló un gran desempeño como tal y sólo se lo recuerda como componente de algunos sextetos, queda claro que dejó su marca.                      En años posteriores, integró los conjuntos de Roberto Goyheneche, Enrique Pollet, Graciano De Leone, Juan Bautista "Bachicha" Deambroggio y José Servidio.                                                                                                              En el mencionado sexteto de Petrucelli, conoció a Pedro Maffia y trabó con él una perdurable amistad y por su intermedio, también con Francisco De Caro y con Alfredo De Franco. Esa camaradería le permitió a De Grandis componer con cada uno de ellos tres tangos que forman parte grande de nuestra música: "Amurado" (con Maffia, en colaboración con Pedro Láurenz), "Mi diosa" (con De Caro) y "Cotorrita de la suerte" (con De Franco).                                                El primero de ellos fue compuesto en 1927 y gozó de un éxito extraordinario; pues mereció, contando solamente ese año, ser grabado por los más importantes intérpretes: la orquesta de Roberto Firpo de forma instrumental el 11 de febrero; Ignacio Corsini el 8 de junio; Carlos Gardel el 22 de julio; Francisco Canaro con la voz de Agustín Irusta el 16 de agosto; Agustín Magaldi el 10 de septiembre y la orquesta de Julio de Caro, instrumental, dos días después. Este tango superó triunfalmente el paso del tiempo y a través de los años, fue objeto de varias interpretaciones más, destacándose la grabación por Julio Sosa acompañado por la orquesta de Leopoldo Federico, llevada al disco el 19 de abril de 1962.                                                                              También en 1927 escribió la letra del tango "Cotorrita de la suerte", cuya historia fue narrada por el compositor de la música, el bandoneonista Alfredo De Franco, con estas palabras:

<El tema está inspirado en un hecho real. En aquel tiempo no había protección en las industrias textiles. He visto casos de chicas que murieron tuberculosas por falta de cuidados. Entonces le dije a De Grandis que me hiciera una letra que hablara precisamente de este tema. Tuve la oportunidad de grabarlo en dúo de bandoneones con Maffia. Estaba ensayando mi parte en un café de Santa Fe y Callao, cuando apareció Gardel.                                                        Escuchó el tema y le gustó. Y me dijo: "Mañana te lo grabo". Al rato llegó Maffia y le comenté lo que sucedió. Me dijo: "Si Gardel te lo dijo, te lo graba. Lástima que se va a España". Supuse que lo grabaría a su regreso. Casi cuarenta años después supe que, el primer día de grabación en España, hizo "Cotorrita de la suerte".>

Un año antes, De Grandis había compuesto con Francisco De Caro el tango "Mi diosa"; del cual existe una magnífica grabación instrumental por la Orquesta Firpo registrada ese mismo año, al igual que la impresa en el disco por Carlos Gardel.                                                                                                                  Con Carlos tuvo también una excelente relación de amistad y así fue que produjeron juntos ellos dos y José Razzano el tango "Noche fría", también en 1926 y al año siguiente comenzó su colaboración con Guillermo Barbieri con el tango "Viejo curda". Y de 1926 es, además, su tango "Meditación", con música por Carlos Di Sarli.                                                                                            En 1928 dio a luz los tangos "Adiós, pueblo" con melodía por Agustín Bardi y "Aquel muchacho triste", con música propia. Este último mereció dos versiones grabadas por Gardel en Odeon de París el 15 de diciembre y a su regreso, en Buenos Aires, el 28 de junio del año siguiente.                                                    En 1929 escribió la letra del tango "La casita está triste", música por Luis Bernstein y con Guillermo Barbieri, "Recordándote".                                          Dio a conocer algunas otras letras: "Risa loca", música por Pedro Laurenz; "Farolito de mi barrio", melodía por su viejo compañero Enrique Pollet y debido a su corta vida, no gozó de mucho tiempo más para producir.                            De Grandis falleció a la muy temprana edad de 44 años el 3 de diciembre de 1932.                                                                                                                Pese a los mencionados exitosos tangos; su notable declaración de amor, mezcla de nostalgia, pena e indignación por quien se había ido de su lado, representa en "Recordándote" su letra mejor lograda.


Recordándote; tango (J. De Grandis - G. D. Barbieri)

Carlos Gardel

Guitarras:                                                                                                              José María Aguilar                                                                                                Guillermo Barbieri

Grabado el 20 de diciembre de 1929                                                                    Nacional 18802b/5118-1 (correspondiente a la segunda toma)


                                                               



 

sábado, 11 de julio de 2026

EL GRAN CANTANTE UNIVERSAL CARLOS GARDEL (SEGUNDA PARTE)

La discografía de Carlos Gardel es muy profusa y compleja.                                Jamás estará dicha la última palabra.                                                                  A la primera, recopilada por Boris Puga y publicada en 1970; se le debieron corregir números de matriz de las primigenias grabaciones para Max Glücksmann; algunos acompañamientos y también fechas.                            Por la correspondencia de José Razzano con Guillermo Barbieri y Luis Gaspar Pierotti que forma parte de mi archivo personal; me consta que las informaciones comunicadas por la Casa Odeon en Barcelona y en París correspondientes a las grabaciones registradas en 1925 y 1928, respectivamente, son erróneas.                                                                            También me consta personalmente; por narración de una persona de mi máxima confianza, que Gardel grabó el tango "Carillón de la Merced" (me refirió haberlo escuchado en una emisora de radio allá por los años cuarenta y que el disco lo había llevado Irineo Leguisamo). Además de mi propia experiencia, cabe agregar que la revista "La canción moderna" publicó en septiembre de 1931 una entrevista a Kalikian Gegor, el director de orquesta franco-armenio que, en ese mismo mes y año acompañó a Gardel en las cuatro grabaciones interpretadas por Carlos en idioma francés y en la cual incluye, a guisa de ilustración, una variación de la música de esta obra que hiciera el bandoneonista Carlos Marcucci. Si bien el músico no hace mención a este tango, resulta sugestivo que la revista haya acompañado al reportaje con dicha imagen.                                                                                                                Entre otros misterios de la discografía gardeliana quedará para siempre la duda acerca de si grabó o no el tango "Embrujo". Se creó toda una leyenda sobre ese supuesto registro fonográfico a partir de que el autor de la letra, Osvaldo Sosa Cordero; habría dicho que la grabación existía, pero que la matriz fue destruida por no haber quedado Carlos conforme con ella (teóricamente, debió haber sido registrado en la misma tanda, puesto que Gardel lo habría estrenado durante sus actuaciones en el cine-teatro "Broadway" y esto ocurrió en esa fecha (Carlos debutó en dicha sala el 11 de septiembre de 1931).                        Sin embargo; el poeta, en su libro "Historia de las varietés en Buenos Aires", escribe sobre los registros de Gardel con Gregor, pero ni siquiera menciona esa grabación.                                                                                                      También me consta que las tomas del tango "Sueño querido", grabado por Gardel en Barcelona el 23 de julio de 1932 fueron, como mínimo dos; pero todas las discografías disponibles señalan sólo una.                                              Amén de los aportes que pueda yo hacer, existen dos excelentes trabajos de los historiadores y coleccionistas Pablo Taboada y Fabio Cernuda; ambos de imprescindible lectura.                                                                                        El primero; publicado en el número 431, junio de 2003 de la revista "Todo es historia" y bajo el título "El repertorio no conocido de Gardel"; da cuenta de grabaciones inéditas, de pruebas sin número de matriz y de otras que fueron numeradas en series especiales que Odeon reservaba y son diferentes de las matrices comunes y conocidas.                                                                            El segundo, en su estudio sobre la discografía de Carlos, publicado en su sitio web "www.carlosgardelgrabaciones.blogspot.com" y como él mismo señala, subsana varios errores que circulan en las discografías conocidas. Allí corrige números, fechas de grabación y matrices que están demás; todo esto ilustrado con facsímiles de las hojas de los libros de la empresa grabadora.                    Las grabaciones son exactamente eso: grabaciones; hayan sido o no inscriptas en los libros y sean pruebas o registros comerciales; razón por la cual deben ser tenidas en cuenta, figuren o no en las discografías disponibles.                            Por todo lo expuesto, me he decidido a formular estos comentarios para conocimiento general, ya que he visto en las redes sociales posteos que dicen: "Gardel grabó x cantidad de tangos, de valses, etcétera"; sin tener sustento documental alguno más que los estudios discográficos disponibles que, como acabamos de ver, son susceptibles de modificaciones. Sería recomendable evitar tirar números al voleo y que estas publicaciones, destinadas simplemente a amontonar "me gusta", no debieran existir.                                  No se trata, pues, de ganar un certamen de popularidad sino de informar seriamente y con rigor histórico. Nadie tendrá jamás la última palabra sobre la inmensa discografía de Carlos Gardel.                                                              Retomando el asunto medular de esta saga y observando la información hasta el presente debidamente documentada, luego del registro del shimmy "Nerón"; Gardel registra, tanto en solo cuanto a dúo con Razzano, en lo que resta de 1923, solamente tangos y canciones criollas.                                                   Así también inicia el año siguiente; en el cual Razzano disminuye notablemente sus intervenciones por cuanto su afección le impedía desempeñarse de manera satisfactoria, Carlos registra 13 grabaciones de canciones nativas y recién después de ellas, lleva al disco el shimmy Tut Ankh Amon, mencionado en la primera parte de esta saga.                                          El poeta Cancio Millán, autor de las letras de ambas obras; da a conocer inmediatamente otra, llamada "El templo de Venus" y al cual Emilio Iribarne y Mario Valdez, compositores de "Nerón", le agregan una música también en ritmo de shimmy.                                                                                                  Gardel sigue alternando ritmos criollos con foráneos y así, luego de varios registros, graba un fox-trot a la sazón muy en boga en el mundo, pero con letra en español.                                                                                                          Se trata de "Yes, we have no bananas"; original de Ios compositores ingleses Irving Cohn y Frank Silver. Es una canción cómica inspirada en un hecho real que ambos experimentaron al conocer a un griego vendedor de frutas que comenzaba cada respuesta a  sus clientes con la palabra "yes" para no decepcionar a ninguno. De esa manera contestó a quienes querían comprar bananas que en ese momento no tenía: "Yes, we have no bananas today". Para no desilusionarlos les ofrece todo tipo de productos, desde tomates y papas hasta cocos, repollos e incluso donas. La letra narra de forma jocosa las  desventuras del frutero por no tener bananas. Esta canción, estrenada el 23 de marzo de 1923, gozó de gran popularidad a partir de la grabación de Billy Murray para la Casa Víctor el 19 de abril de ese año (Víctor 19068a/B-27765). Mas la letra en español escrita por Pedro Numa Córdoba (quien ya había compuesto los versos del fado "De mi tierra", como quedó explícito en la primera parte de esta saga), aborda una temática diametralmente distinta.      Es una muy bonita pieza romántica que ocurre en Estambul en la cual el protagonista se refiere en esos términos a su amor, tan hermosa como una muñeca (poupée).                                                                                                Estos tan bellos versos son los que graba Carlos Gardel.      


Poupée de Stamboul (Yes, we have no bananas); fox-trot                                    (I. Cohn - F. Silver - letra en español por P. N. Córdoba)

Carlos Gardel

Guitarras:                                                                                                              José Ricardo                                                                                                          Guillermo Barbieri

Grabado en 1924                                                                                                  Nacional 18106b/2127 




                                                                                                                                                









lunes, 29 de junio de 2026

EL GRAN CANTANTE UNIVERSAL CARLOS GARDEL (PRIMERA PARTE)

Héctor y Luis Bates, en su excelente "Historia del tango", publicada en 1936; escribieron:

<Una corriente de extranjerismo amenazaba al tango en su misma patria, desplazado por otros ritmos y otras preferencias.                                              Buenos Aires se entregaba furiosamente al dislocado contorsionismo del "jazz" y los empresarios de teatros, "cabarets", "boites" y radios, en el afán de satisfacer las exigencias de sus distintos públicos, se dieron a la tarea de contratar músicos extranjeros, especialmente yanquis, para que vinieran a alimentar la voracidad musical de la gran urbe.                                                Ya con alguna anterioridad, el cine sonoro había comenzado ese desplazamiento. Las películas americanas, que siempre contaron con nuestras preferencias, desalojaron a las orquestas "típicas" de los escenarios.                  Las magníficas producciones hacían marco soberbio a "foxtrots" y "blues"; y, en medio de aquella aparatosidad deslumbrante; cobraba fuerzas, cada vez mayores, la música de los negros del norte.> 

Más allá de la enjundiosa defensa de nuestro tango que ambos ejercieron; la realidad imponía que, en el resto del planeta; existían otras formas musicales basadas en sus acervos derivados de sus distintos orígenes. Cada cultura buscaba, naturalmente, exportar sus productos nativos.                                    El tango también lo hizo. Tres lustros antes de esta publicación, Eduardo Arolas conquistaba París. Y antes de él, ya lo habían hecho Ángel Villoldo y Alfredo Gobbi. El intercambio de culturas era global. Muchos soñaron con ser artistas mundialmente reconocidos, pero pocos lo consiguieron.                                      Y uno de ellos fue Carlos Gardel.                                                                          Un tema no suficientemente abordado por sus biógrafos.                                     Y se trata de la verdadera dimensión de la carrera de Gardel, injustamente encasillada en la categoría de simple cantor de tangos. Gardel quiso y logró ser un cantante de nivel internacional admirado por los grandes artistas del mundo que fueron contemporáneos suyos y que interpretó prácticamente todos los ritmos musicales en boga por aquellos tiempos.                                                  Allá por 1915; Roberto Firpo, al frente de su orquesta; ya grababa fox-trots, mazurcas y pasodobles. Carlos era, por entonces, un intérprete de canciones criollas. Pero soñaba en grande. Lo dijo alguna vez su madre, la señora Berta Gardes.                                                                                                                Su ingreso a la Casa Glücksmann por recomendación del notable dramaturgo y poeta José González Castillo fue determinante. El joven cantor, tras haber llevado al disco un puñado de grabaciones para el sello Columbia, estuvo cinco años sin hacerlo. Y el citado empresario le proporcionó la estabilidad que necesitaba: un contrato por cinco años, renovable. (Digresión: sobre la discografía de nuestro artista me explayaré suficientemente en la segunda parte de esta saga).                                                                                              Carlos decidió entonces lanzar su carrera de cantante internacional y cuyo principio puede ubicarse en aquella gira por Chile en 1917, desde donde el dúo trajo varias canciones extranjeras. Desde el bambuco “Mis perros” del colombiano Federico Rivas Frade, se sucedieron en el repertorio de Gardel una vasta cantidad de temas musicales de ritmos foráneos                                      En su primer año para la casa grabadora, sólo registró canciones criollas y su primer tango ("Mi noche triste). Pero prontamente, inició a llevar a la cera del disco canciones extranjeras. Las primeras de ellas, a dúo con José Razzano (los bambucos "Mis perros"; "El vagabundo" y "Rumores" [cuyo título original es: "Tras de las verdes colinas"]).                                                                              Los autores y compositores vernáculos se plegaron a esta moda. Luis Roldán y Juan Rodríguez crearon el fado "Mi china", grabado también por el dúo.            El primer solo por Gardel llegará en 1921, con el registro del fado "De mi tierra"; letra por Francisco Lozano y Pedro Numa Córdoba y música por Eduardo Manella. Al año siguiente, Carlos grabará otro fado, "Mi bien querido", compuesto por José Ricardo; el fox-trot "Yo no puedo vivir sin amor", original de François Pruvost y Gastón Gabaroche, con nna letra en español por Antonio Martínez Viergol y el pasillo "Mis flores negras", del poeta y compositor colombiano Julio Florez.                                                                                   Es bien conocido que Gardel gustaba del canto lírico y que cantó varias piezas musicales de esta modalidad. Dos de ellas pueden encontrarse en sus discos: la conocida como “Las campanas”, que en realidad se llamaba “Chanson des cloches” ("Canción de campanas”)  y es el número principal de “Les cloches de Corneville”, opereta en 3 actos del compositor francés Robert Jean Julian Planquette  y estrenada en el Folies-Dramatique de París el 19 de abril de 1877.                                                                                                                  La otra pieza musical es el "Foxtrot de Gigolettes" perteneciente a “La danza de las libélulas”, compuesta por Franz Lèhar en 1922. Lèhar es autor de óperas famosas, como "Die Lustige Witwe" (“La viuda alegre”) y "Das Land des Lächelns" (“El país de las sonrisas”). “La danza de las libélulas" es una obra ligera y su número principal (el Foxtrot de Gigolettes) es un shimmy cuya letra en español escribió Enrique Cadícamo.                                                              Los foxtrots y shimmys comenzaban a constituir una moda en Buenos Aires y los autores locales se apresuraban en componerlos. En 1923 se descubrió la tumba de Tut Ankh Amon y Cancio Millán escribió una letra en sorna musicalizada en tiempo de foxtrot por José Bohr (quien, fiel a su inveterada excentricidad la bautizó como "camel-trot") y otra en la que narra la pasión que una mujer despierta en un hombre haciendo referencia a los tiempos del emperador romano Nerón, esta vez con música de Emilio Iribarne y Mario Valdez. Estos dos temas, debido a lo llamativo de los personajes históricos asociados a los argumentos, despertaron la curiosidad del público, razón pot la cual tuvieron su momento de éxito.



Nerón; shimmy (C. Millán - E. Iribarne - M. Valdez)

Carlos Gardel

Guitarras: 
José Ricardo
Guillermo Barbieri

Grabado en 1923
Nacional 18083a/1572



                                                                  








miércoles, 24 de junio de 2026

LOS GRANDES BINOMIOS AUTORALES (III): GABINO CORIA PEÑALOZA-JUAN DE DIOS FILIBERTO

Gabino Coria Peñaloza nació en Tres Acequias, Provincia de Mendoza, el 19 de diciembre de 1879 (Comunicación de la Academia Porteña del Lunfardo).          Juan de Dios Filiberto arribó a este mundo en la ciudad de Buenos Aires el 8 de marzo de 1885.                                                                                                    Gabino pasó su niñez en Villa Mercedes, Provincia de San Luis y ya en su edad adolescente, radicóse en la ciudad de Buenos Aires, integrándose muy pronto a la bohemia literaria porteña y comenzó a publicar sus primeros versos en la revista "Caras y caretas". Allí se dio a conocer, luego siguió colaborando con otras publicaciones y para 1915 (año en el cual Filiberto compuso su primera obra [el tango "Guaymallén"], ciudad en la cual se había radicado temporalmente por prescripción médica), ya gozaba de un cierto nombre. Luego de un tiempo, el músico regresó a Buenos Aires, a La Boca, su barrio natal y en 1920 compuso uno de sus tangos más perdurables: "Quejas de bandoneón". Fue en ese tiempo cuando poeta y compositor se conocieron y en ese mismo año comenzaron su colaboración autoral con un tango que, merced a la grabación por la orquesta de Roberto Firpo (Nacional 646b/330; 1920), gozó de muy buen prestigio (apenas meses después, ya comenzado 1921, merecería ser llevado a la cera del disco por Carlos Gardel (Nacional 18037b/560). Se trata de "El pañuelito".                                                                                                Años más tarde, este tango tuvo una letra en portugués escrita por Wagner Maugeri Neto y Alberto "Tito" Climent. Se llamó "Lencinho querido" y lo grabó Francisco Canaro con la voz de Dalva de Oliveira el 30 de mayo de 1956 (Odeon 74318a/21023).                                                                                                    Al año siguiente compusieron juntos el tango "La cartita", grabado de forma instrumental por Firpo y cuya letra fue dada a conocer por Gardel en su registro fonográfico de 1922.                                                                            En 1923, Coria Peñaloza comienza a escribir en la revista "Nativa", sin perjuicio de su colaboración autoral con Filiberto, con quien creó el tango "El ramito" (también instrumental por Firpo y cantado por Carlos Gardel). Pero en ese mismo año, Juan de Dios compuso "Amor que muere", vals con letra de Arturo Kolbeneyer y nuevamente se repite (Firpo, instrumental y con letra, grabado por Ignacio Corsini en 1925) y "Mentías" (letra por Manuel Andrés Camino, que firmaba como "Milón E. Mujica"),  registrado por Carlos.                                      Ya definitivamente afianzados como uno de los binomios más importantes de nuestra música, en el mismo 1923 crearon la zamba "La tacuarita" (grabada por el dúo Gardel-Razzano) y en 1924 los tangos "La vuelta de Rocha" y "El besito" y el músico, por su parte, el tango Amigazo" (letra por Francisco Brancatti y Juan Miguel Velich).                                                                                                  Las obras de Filiberto superan en cantidad a las de Coria  Peñaloza.                    En 1925, el dúo Ruiz-Acuña (René Ruiz-Alberto Hilarión Acuña) fue contratado por Pascual Carcavallo para actuar en el teatro "Nacional" durante las representaciones de la obra "Cédulas de San Juan", de Florencio Sánchez y allí, el binomio popularizó la tonada "Querime, serrana", melodía por Filiberto y letra por Manuel Andrés Camino. En ese mismo año creó el tango "Langosta"; el shimmy "Gran Buda" (subtitulado "Amor") y el tango "Yo te bendigo"; todos con versos por Juan Andrés Bruno. (A estos dos últimos, Carlos Gardel los llevará a su segunda gira por España y los grabará en los estudios Odeon en Barcelona.)    Al año siguiente, ambos compusieron el tango que, a la postre, será el más importante de todos los que han integrado su bagaje artístico: "Caminito".          Luego, cada uno, por separado, siguió creando.                                                Filiberto, con "Ladrillo" (letra por Juan Andrés Caruso, 1927); "Compañero" (versos por Enrique Maroni, 1927); "Saturnia" (instrumental, 1927); "Malevaje" (letra por Enrique Santos Discépolo, 1928); "Cuando llora la milonga" (versos por "Luis Mario" [María Luisa Carnelli], 1928); "Comadre" (letra por Celedonio Esteban Flores, 1929); "La bataraza", ranchera (instrumental, 1929), "Clavel del aire" (versos por Fernán Silva Valdés, 1930), "Cariñosa", polka tangueada (instrumental, 1930); "Linyera" (letra por "Luis Mario" [María Luisa Carnelli], 1930); "La charlatana", ranchera y "Botines viejos"(ambos con versos por Alberto Vaccarezza, 1932); "La canción" (letra por Lito Bayardo, 1959), entre tantísimas otras obras.                                                                                        Nota del redactor: En los casos en que no se menciona ritmo, se trata de tangos.                                                                                                                Filiberto formó orquesta propia en 1932 y  grabó con ella para los sellos Odeon y Víctor. Fueron sus  cantores Patrocinio Díaz y Jorge Alonso.                              Coria Peñaloza escribió dos letras más, ambas en 1929 con sendas músicas por Juan Carlos Moreno González: "La canción de vidalita" y Margaritas". Este último obtuvo el "Gran Premio de Honor" en el sexto concurso para tangos nuevos organizado por Max Glücksmann en ese año.                                            El poeta falleció en Chilecito, Provincia de La Rioja (adonde se había radicado en 1927) el 31 de octubre de 1975.                                                                      El músico, en su querido barrio de La Boca, el 11 de noviembre de 1964; año trágico para el tango; por cuanto también se apagaron las vidas de Julio Sosa el 26 de noviembre y de Francisco Canaro el 14 de diciembre.                        Filiberto fue un activo luchador por los derechos autorales.                              El maestro Julio De Caro guardaba una fotografía correspondiente a una reunión de directivos de SADAIC y Argentores, en la cual se festejaba la ley de propiedad intelectual sancionada por el Congreso Nacional en 1931. En ella puede verse a Agustín Bardi, Pedro Maffia, Osvaldo Fresedo, Emilio Fresedo, Antonio Polito, Francisco Canaro, Alejandro Gutiérrez del Barrio, Luis Teisseire, Roberto Firpo, Augusto Pedro Berto; y por supuesto, a Filiberto y a De Caro; entre otros asistentes.                                                                                        "Caminito", tras  un comienzo poco auspicioso, finalmente recorrió de modo triunfal el mundo entero.                                                                                      En una entrevista radial citada por Ignacio Corsini [h] en su libro "Ignacio Corsini, mi padre"; Filiberto lo relató con estas palabras:         

<La voz de Corsini rescató a "Caminito" de entre los silbidos y gritos de protesta. Había ganado un concurso al final del carnaval. Lo tocamos en "La Rural" y apenas pudimos terminar entre los gritos, silbidos y protestas contra el tango y el fallo: un escándalo.                                                                        [...]                                                                                                                  Corsini lo rescató del olvido. Cuando lo estrenó en "Facha tosta", de A. Novión, el teatro se venía abajo. Un éxito enorme>                                                                                                                                                                       Y efectivamente así fue.                                                                                      Aquella letra tan plena de nostalgia y congoja por el amor perdido, conmocionó a la sociedad entera en todos los países del orbe.                                            Justo es recordar cómo lo cantaba Ignacio desde el registro fonográfico. Pero no debe desdeñarse la sublime interpretación por Carlos Gardel.


Caminito; tango (G. Coria Peñaloza - J. de D. Filiberto)


Ignacio Corsini

Guitarras:                                                                                                              José María Aguilar                                                                                                Rosendo Pesoa                                                                                              Enrique Maciel

Grabado el 15 de junio de 1927                                                                    Nacional 18496b/927

           



Carlos Gardel

Guitarras:                                                                                                        José Ricardo                                                                                                          Guillermo Barbieri

Grabado el 20 de agosto de 1927                                                                  Nacional 18218a/1109-1 (correspondiente a la segunda toma)