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viernes, 22 de diciembre de 2023

EL MAJESTUOSO FRANCISCO CANARO - PRIMERA PARTE

La figura más completa y, junto con Carlos Gardel, la más importante y representativa.

El más relevante director de orquesta de toda la historia del tango.

Nació en San José de Mayo, República Oriental del Uruguay, el 26 de noviembre de 1888; cuarto de diez hermanos, cinco de los cuales (incluido él) fueron músicos.

Frisaba los diez años de edad cuando toda la familia Canarozzo (tal su verdadero apellido) radicóse en Buenos Aires.

Merced a los buenos oficios de un vecino zapatero y de un amigo, logró tomar conocimientos rudimentarios de guitarra y mandolín y finalmente, consiguió alcanzar su gran sueño: ejecutar el violín.

Formó un trío con sus amigos Martín Arrevillaga en mandolín y Rodolfo Duclós en guitarra, con el cual debutó en Ranchos, provincia de Buenos Aires, en 1906. Tras una gira por otros pueblos de dicho distrito y de la provincia de La Pampa, regresó a Buenos Aires al año siguiente.

En 1908 formó otro trío, esta vez con Samuel Castriota en piano y Vicente Loduca en bandoneón; con el que actuó en el café "Royal" en el barrio de la Boca.

Residiendo en la calle Sarandí Nº 1358, barrio de San Cristóbal, trabó amistad con otra familia de músicos que vivían en el Nº 1356: los Greco. Uno de ellos, Vicente, ya por entonces lucía una reconocida trayectoria habiendo trabajado en distintos cafés y locales de baile.

Fue entonces que incorporó a su conjunto al joven Canaro para trabajar en el café "El estribo", de Entre Ríos e Independencia.

Esta agrupación (según lo pudo determinar el Dr. Luis Adolfo Sierra) formaba de la siguiente manera:

Violines: Juan "Palito" Abbate - Francisco Canaro. 

Bandoneones: Vicente Greco - Juan Lorenzo Labbissier

Piano: Agustín Bardi

Flauta: Vicente Pecci

El fabuloso éxito obtenido motivó que José Tagini, propietario de los discos "Columbia", los contratara para grabar en su empresa. Esto ocurrió en las postrimerías de 1909 y para entonces, Bardi había sido reemplazado por Domingo Greco, uno de los hermanos de Vicente.

Para esos registros fonográficos, el director debió adoptar una denominación y la llamó "Orquesta Típica Criolla", marcando un hito en la historia del tango; puesto que de aquí en más, todos los conjuntos se llamarían con ese nombre: Orquesta Típica.



Grabación de "Rosendo", tango de Genaro Luis Vázquez, por la Orquesta Típica Criolla
Columbia T215/55400-1

Independizado en 1915 de Vicente Greco, formó su primera orquesta, que en realidad era un trío y para lo cual convocó al pianista José Martínez y al bandoneonista Pedro Polito, conjunto con el cual debutó en el teatro Olimpo, ubicado en Pueyrredón 1461. Para ese entonces ya había compuesto una interesante cantidad de tangos, entre ellos: "La barra fuerte" (el primero); “Pinta brava”; “El caramelo”; “Canillita”; “El opio”; “Nobleza gaucha”; “Matasano”; “El baccarat”; “El internado”; “El favorito”; “El pollito” y también el vals “Vibraciones del alma”. Durante sus actuaciones en el “Olimpo” incorporó a “El negro” Leopoldo Thompson y muy poco después a Rafael Rinaldi y compuso dos tangos más: “La polla”, que años después y con letra de Luis César Amadori se transformaría en el famoso “Madreselva” y además, el no menos célebre “Cara sucia”. Fue en ese año '15 y también en el '16, que grabó para el sello  “Atlanta”. Canaro lo narró con estas palabras::

 “... don Alfredo Améndola, principal accionista de los discos “Atlanta”, me contrató para ir a Porto  Alegre (Brasil) a grabar una remesa de discos, pues en Buenos Aires no había equipo para grabar, ni fábrica. La única casa que a la sazón tenía equipo y fábrica era la de Max Glücksmann, propietario del “Disco Nacional Odeón”, para cuyo sello grababa únicamente Roberto Firpo, que usufructuaba ese privilegio en razón de tener contrato de exclusividad. En virtud de tal contrato con el señor Améndola nos embarcamos para Porto Alegre en un pequeño vapor de carga, “El Toro”, que más tarde fue echado a pique por los alemanes. En ese viaje me acompañaron Pedro Polito, bandoneón y Leopoldo Thompson, contrabajo; los demás músicos, por razones de economía en los gastos, fueron contratados en Porto Alegre; la empresa tenía, al efecto, ajustado un presupuesto limitado. La fábrica de Porto Alegre era de propiedad de un señor llamado Saverio Leonetti y se grababa por sistema mecánico y por medio de unas bocinas largas y muy incómodas”.

Cabe agregar que ni Canaro ni nadie han guardado recuerdo de los músicos brasileños, razón por la cual resulta imposible identificarlos. .

Quedó entonces definitivamente conformado su primer “Quinteto Pirincho” de la siguiente manera: Violines: Francisco Canaro – Rafael Rinaldi; Bandoneón: Pedro Polito; Piano: José Martínez; Contrabajo: Leopoldo Thompson. Y así como Greco fue quien conformó para siempre la estructura de la Orquesta Típica con la incorporación del piano, fue Canaro quien introdujo la modificación definitiva al reemplazar a la flauta por el contrabajo. De tal suerte, el sexteto base de la  Orquesta Típica quedó finalmente y para siempre conformado con dos violines, dos bandoneones, piano y contrabajo. 

En 1916, Osvaldo Fresedo recibió la propuesta de formar un conjunto para trabajar en el cabaret "Montmartre"; para ello convocó a José Martínez quien aceptó y llevó consigo a Canaro y a Rinaldi. Este cuarteto debutó en dicho lugar el 1 de julio de 1916 y cinco meses después, el 1 de diciembre, pasó al "Royal Pigall".

Para los carnavales de ese año, Firpo y Canaro unieron sus orquestas para animar los bailes  en el teatro "Politeama" de Rosario y en los dos años siguientes, los del "Colón" de la misma ciudad. Al finalizar estos últimos; Fresedo, Polito, Rinaldi y Martínez tomaron sus propios caminos; siendo reemplazados por Minotto Di Cicco, Juan Canaro, Julio Doutry y Luis Riccardi, respectivamente; de manera que, entonces, en el otoño de 1918, la orquesta de Canaro en el "Royal Pigall" quedó conformada por él y Julio Doutry en violines, Minotto Di Cicco y Juan Canaro en bandoneones y Luis Riccardi en piano. Prontamente, se alejó también Doutry y fue reemplazado por Eduardo Ponzio.

Canaro realizó en ese año una serie de 14 grabaciones para el sello Telephone y en 1920, una tanda de 19 registros para Columbia.

Riccardi permaneció al lado del maestro hasta 1940. Durante todo ese tiempo fue el alma de la orquesta, cumpliendo las funciones de arreglador y administrador. En el último año mencionado, debió retirarse por problemas de salud y fue reemplazado por Mariano Mores (quien había ingresado al conjunto el año anterior en calidad de pianista suplente).

El 15 de octubre de 1918 y a instancias de varios músicos, entre ellos Canaro, se llevó a cabo la primera sesión para reglamentar los derechos de autor. Nació así la Sociedad Nacional de Autores, Compositores y Editores de Música; institución precursora de la actual S.A.D.A.I.C.

En 1922 dio el gran paso al ser contratado por Max Glücksmann para grabar para su empresa "Nacional".

Francisco Canaro inició la década del '20 dispuesto a ocupar el lugar de Roberto Firpo como máxima figura en dirección de conjuntos de nuestra música, incorporando profesores de primer nivel para su orquesta de tango; pero además; al año siguiente formó y dirigió su propia jazz-band, que también grabó para "Discos Nacional".


Nerón; shimmy (E. Iribarne - M. N. Valdez)
Orquesta Jazz-Band Francisco Canaro
Grabado en 1923
Nacional 6944a/1539-1


martes, 7 de noviembre de 2023

EL ÚLTIMO VUELO DE "EL ZORZAL"

 En la noche del 7 de noviembre de 1933, Carlos Gardel se embarcó en el vapor "Conte Biancamano" rumbo a Europa. Su destino final era New York, adonde debía viajar para cumplir un compromiso firmado con la cadena radial NBC.

Lo acompañaron su administrador, Armando Defino y sus dos músicos de confianza (con el objetivo que colaborasen con él en sus recitales neoyorquinos): el guitarrista Horacio Pettorossi y el pianista Alberto Castellanos.

Tras hacer escala en Barcelona; radicóse en Paris, para trabajar en los ensayos de sus futuras audiciones. Y estar cerca de su ciudad natal, Toulouse, adonde viajó con el objetivo de pasar unos días con su madre y sus tíos..

Finalmente; Gardel, Pettorossi y Castellanos arribaron a New York el 28 de diciembre. La orquesta de la emisora, que acompañaría a Carlos en sus presentaciones radiales, era dirigida por el violinista uruguayo Hugo Mariani; el mismo que, cinco meses antes, actuando en Buenos Aires, había contratado a Gardel para estos recitales y además, acompañado al cantor (bajo la dirección musical de Castellanos) en la grabación del vals "Noches de Atenas", llevada a cabo el 31 de julio.

El arreglador de la orquesta de la NBC era el argentino Terig Tucci (también violinista) y quien, muy pronto, pasaría a ser el responsable de toda la producción musical de Carlos Gardel en sus quince meses de trabajo en la citada ciudad estadounidense. Y escribió un libro, al que llamó "Gardel en New York" (Editorial Web Press, 1969); gracias al cual se han podido conocer importantes detalles de dicha labor, a la vez que algunas anécdotas personales del cantor.

Tucci describió la llegada de Carlos con estas palabras:

"La tarde gris se disolvía ante el avance del manto nocturno, borrando de nuestra retina las formas ingentes del gran puerto. Las luces, encendidas durante todo ese día breve y encapotado, se hacían ahora conspicuas, infundiendo al ambiente una atmósfera melancólica.

Por los altoparlantes de la sala una voz anuncia la llegada del barco. La gente se agolpa en las ventanas para observar las maniobras del remolcador, que ayuda a la gigantesca nave a atracar al muelle. Se colocan las planchadas. Subimos a bordo. Buscamos en la algarabía de la muchedumbre las caras familiares de nuestros viajeros. Por fin los encontramos y les damos la bienvenida, cordiales y efusivos, pero con esa cierta compostura de personas que acaban de conocerse.

...

Descendemos. Nos dirigimos hacia la calle, charlando ahora animadamente. Se aproxima un taxímetro. Notábamos entretanto, que Gardel y sus compañeros a duras penas podían soportar el intenso frío de ese día de diciembre: cerca de 25 grados centígrados bajo cero, lo cual es mucho frío, aún para Nueva York. Castañeándole los dientes acierta a decir Gardel, con el más puro acento porteño:

- ¡Ché, que frío! ¡Rajemos, viejo! ¡Todavía estamos a tiempo!

Al momento, el resguardo del bien caldeado taxi nos hizo olvidar la gélida temperatura. Pocos minutos después estábamos en el famoso hotel Waldorf Astoria, en el que se hospedarían nuestros amigos."

                                                                  


                                                      
Hugo Mariani

Mientras se llevaban a cabo los recitales, Gardel renovó su contrato con Paramount para la filmación de dos películas, con opción a cuatro más. La empresa, debido al notable éxito obtenido por Carlos en la NBC, decidió que fueran rodadas en sus estudios en Long Island.

Desde mayo y hasta julio de 1934, se llevaron a cabo las filmaciones, que representaron un paseo triunfal para Gardel. Tucci describió el fabuloso éxito; narrando el estreno de "Cuesta Abajo", la primera de las películas, en el teatro "Campoamor":

"La demostración de admiración y cariño, que al terminar la película, le tributó el público, nuevamente de pie, rayaba en idolatría. Los gritos de ¡Viva Gardel! sonaban por todos los ámbitos del teatro.

...

Había sido, en verdad, una noche de triunfo.  Y si bien Gardel esperaba un buen éxito del estreno de su primera película en Nueva York, nunca había soñado que tendría la extraordinaria, colosal aceptación que el público le dispensó."

No obstante ello; Razzano, agudo y veterano conocedor del mundo del espectáculo, le remitió el 20 de octubre un telegrama advirtiendo del pésimo nivel actoral en los filmes:

"Excuso decirte intervengo aquí por no estar de acuerdo con malas películas Paramount. Otra igual <Cuesta Abajo> destruiría tu fama".

Gardel tomó nota del consejo y al hacer uso de la opción por las siguientes películas, exigió y consiguió elevar de modo significante el nivel actoral, al lograr la contratación de los notables actores Tito Lusiardo y Enrique De Rosas, además de la excelente actriz y bailarina española Rosita Moreno, por entonces prometida de un alto directivo de Paramount. 

La tercera película, "El día que me quieras", fue el más grande triunfo de Carlos Gardel. La canción leitmotiv del filme, de título homónimo; resultó, a la postre, el más importante éxito de nuestro cantor. 

El proceso de gestación de la misma implicó un laborioso trabajo y así lo narró Tucci:

"<Una buena obra de arte es el producto del 10 % de inspiración y el 90% de transpiración>.

Éste fue particularmente el caso de la canción <El día que me quieras>. El metro heptasílabo con que se inicia el refrán:

                                         El día que me quieras,

                                         la rosa que engalana,

se repite catorce veces en el curso de la canción; a pesar de que ésta posee un interés melódico singular, ello no es suficiente para ocultar su pobreza rítmica.

Gardel advertía la deficiencia, la monotonía desesperante que resultaba de la múltiple repetición del mismo metro. Le Pera nos salvó del atolladero escribiendo unas líneas en verso libre para el final. Esta larga frase, añadida a los versos de tres líneas de la primera parte, rompe la monotonía de los heptasílabos, redime la canción y la transforma en una pequeña joya musical."

Con el correr de los años, "El día que me quieras" resultaría la composición en castellano más interpretada en la historia de la música.

Tras la última filmación, nuestro artista comenzó una gira triunfal por Latinoamérica; que culminó, abrupta y lamentablemente, en la tragedia de Medellín, que truncó su vida.

Y "El Zorzal" emprendió el vuelo hacia la eternidad...


                                               

El día que me quieras; canción (A.Le Pera - C. Gardel)
 Carlos Gardel
Orquesta Terig Tucci
Formación:
Violines: Horacio Zito - Rafael Galindo - Remo Bolognini
Cello: Vicente Navatta - Bajo: Domingo Guido - 
Acordeón: Joseph Biviano - Piano: Abraham Thevenet
Supervisión de sesión: Alfredo Cibelli
Grabado en New York el 19 de marzo de 1935
                                          Víctor 32458a/BVE 89229-1